viernes, 3 de agosto de 2007

SoLo AmAr

Vivía una vez un hada, que al rocío amaba, pisando sus mojadas huellas que al pasar dejaba. Mi pequeña flor. Salto a salto, de lágrima en lágrima, hoja por hoja, a su amor perseguía. Durmiendo bajo miel de árboles y cuna de luna, sin saber, lloraba sin parar. Cada amanecer, acariciada por su amor supuesto, con la ilusión despierta de conocer sus ojos (sin lograrlo), su búsqueda comienza, otra vez, de los pasos seguir y a su querido conseguir, que sin conocer ama con fuerza; sin siquisiera pensar, que aquellas lágrimas que alguna vez pisó, solo venían de lo más profundo de sus deseos. Solo Amar**

1 comentario:

Unknown dijo...

que bakan es poder concentrarse y poder enterder algo que necesita atencion, y disfrutar tambien que estas al lado de una mujer maravilloza