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Estás tan impregnado en mi, tan profundo en mi corazón.
Vibramos, nos proyectamos, nos encantamos.
Fue tu bella flor,
tú mi chico.
Cerraste la puerta y todo acabó,
y yo quedé afuera esperando a que volvieras,
enamorada y de brazos cruzados.
Hiriéndome. Dañándome. Llorando por ti. Vibrando por ti.
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